El cuento “El caballo del Príncipe” es el último cuento del libro “Caperucita Roja y otras Historias perversas”, escrito por Triunfo Arciniegas.
Esta historia se trata especialmente de un príncipe, que vivía en Taganga y tenía un gran afán de casarse. Su principal problema era que tenía cuarenta años y, sequía jugando con el caballo pecoso y otros juguetes. Aún no encontraba a su princesa soñada pero sus padres seguían insistiendo. Una mañana se presentó frente a sus padres, estaba enamorado. El problema era que no sabía nada sobre ella, y su único recuerdo era una pantufla. Entonces el rey mandó a sus siervos a que le probaran la pantufla a todas las mujeres del reino. Pero eran tuertas, mancas, o cojas como el príncipe y el quería un sueño y no un espejo. Una mañana despertó a sus padres con la noticia de que la había encontrado, y su nombre era Dorotea del Carpio, la hija mayor de la cocinera del palacio. Lo más importante era que sabía montar caballo. Se casaron pues Dorotea temía que en adelante nadie más se lo pidiera. Pero ahora la preocupación del rey era que tendrían que comprarles otro caballo.
Nosotros relacionamos este cuento con el cuento clásico de Cenicienta, en muchos aspectos, pero principal mente porque en Cenicienta a ella se le cae la zapatilla de cristal y es el único recuerdo que el príncipe tiene de ella hasta que la vuelve a ver. En el cuento “El caballo y el príncipe” , a Dorotea se le cae una pantufla y es el único recuerdo que Federico, el príncipe, tiene de ella hasta que la vuelve a ver y la conoce.
Agustín Montoya
Sofía Gómez
El príncipe y la hija de la cocinera
El cuento “El caballo del Príncipe” es el último cuento del libro “Caperucita Roja y otras Historias perversas”, escrito por Triunfo Arciniegas.
Esta historia se trata especialmente de un príncipe, que vivía en Taganga y tenía un gran afán de casarse. Su principal problema era que tenía cuarenta años y, sequía jugando con el caballo pecoso y otros juguetes. Aún no encontraba a su princesa soñada pero sus padres seguían insistiendo. Una mañana se presentó frente a sus padres, estaba enamorado. El problema era que no sabía nada sobre ella, y su único recuerdo era una pantufla. Entonces el rey mandó a sus siervos a que le probaran la pantufla a todas las mujeres del reino. Pero eran tuertas, mancas, o cojas como el príncipe y el quería un sueño y no un espejo. Una mañana despertó a sus padres con la noticia de que la había encontrado, y su nombre era Dorotea del Carpio, la hija mayor de la cocinera del palacio. Lo más importante era que sabía montar caballo. Se casaron pues Dorotea temía que en adelante nadie más se lo pidiera. Pero ahora la preocupación del rey era que tendrían que comprarles otro caballo.
Nosotros relacionamos este cuento con el cuento clásico de Cenicienta, en muchos aspectos, pero principal mente porque en Cenicienta a ella se le cae la zapatilla de cristal y es el único recuerdo que el príncipe tiene de ella hasta que la vuelve a ver. En el cuento “El caballo y el príncipe” , a Dorotea se le cae una pantufla y es el único recuerdo que Federico, el príncipe, tiene de ella hasta que la vuelve a ver y la conoce.
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